CORRESPONDENCIA:

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domingo 18 de noviembre de 2007

"De la redención"



Amigo Rory:
la lectura de la primera entrega de tus Confesiones me ha recordado la noche que pasé en aquel motel de carretera y, concretamente, del libro que encontré en el cajón de la mesilla de noche – era un ejemplar magnífico: gastado por los bordes, dividido en capítulos cortos como a mi más me gusta-.
Amigo Rory:
la lectura de la primera entrega de tus Confesiones me ha recordado uno de los fragmentos de aquel libro; te lo copio aquí debajo y me disculpo por no recordar más que el título del capítulo y por no poder reproducirlo entero (una desagradable sorpresa me interrumpió la lectura y forzó a abandonar la habitación antes de tiempo...).
Lo próxima carta que te envíe ya la recibirás con remite de las Highlands, ahora me despido que “It´s not dark yet, but it´s getting there”.
Un abrazo:
Iván.


De la redención

... La voluntad no puede querer hacia atrás; el que no pueda quebrantar el tiempo ni la voracidad del tiempo – ésa es la más solitaria tribulación de la voluntad.
El querer hace libres: ¿qué imagina el querer mismo para liberarse de su tribulación y burlarse de su prisión?
¡Ay, todo prisionero se convierte en un necio! Neciamente se redime también a sí misma la voluntad prisionera.
Que el tiempo no camine hacia atrás es su secreta rabia.
“Lo que fue, fue” - así se llama la piedra que ella no puede remover.
Y así ella remueve piedras, por rabia y por mal humor, y se venga en aquello que no siente, igual que ella, rabia y mal humor.
Así la voluntad, el libertador, se ha convertido en un causante de dolor: y en todo lo que puede sufrir véngase de no poder ella querer hacia atrás.
Esto sí, esto solo es la venganza misma: la aversión de la voluntad contra el tiempo y su “Fue”.
En verdad, una gran necedad habita en nuestra voluntad; ¡y el que esa necedad aprendiese a tener espíritu se ha convertido en maldición para todo lo humano!
El espíritu de la venganza: amigos míos, sobre esto es lo que mejor han reflexionado los hombres hasta ahora; y donde había sufrimiento, allí debía haber siempre castigo.
“Castigo” se llama a sí misma, en efecto, la venganza: con una palabra embustera se finge hipócritamente una buena conciencia.
Y como en el volente hay el sufrimiento de no poder querer hacia atrás, - por ello el querer mismo y toda vida debían - ¡ser castigo!
Y ahora se ha acumulado nube tras nube sobre el espíritu: hasta que por fin la demencia predicó: “¡Todo perece, por ello todo es digno de perecer!”.
“Y la justicia misma consiste en aquella ley del tiempo según la cual tiene éste que devorar a sus propios hijos: así predicó la demencia.
“Las cosas están reguladas éticamente sobre la base del derecho y el castigo. Oh, ¿dónde está la redención del río de las cosas y del castigo llamado `Existencia´?” Así predicó la demencia.
“Ninguna acción puede ser aniquilada: ¡cómo podría ser anulada por el castigo! Lo eterno en el castigo llamado `Existencia´ consiste en esto, ¡en que también la existencia tiene que volver a ser eternamente acción y culpa!
A no ser que la voluntad se redima al fin a sí misma y el querer se convierta en no-querer-”: ¡pero vosotros conocéis, hermanos míos, esta canción de fábula de la demencia!
Yo os aparté de todas esas canciones de fábula cuando os enseñé: “La voluntad es un creador”.
Todo `Fue´es un fragmento, un enigma, un espantoso azar – hasta que la voluntad creadora añada:
“¡pero yo lo quise así!”.
-Hasta que la voluntad creadora añada: “¡Pero yo lo quiero así! ¡Yo lo querré así!”
¿Ha hablado ya ella de este modo? ¿Y cuándo lo hará? ¿Se ha desuncido ya la voluntad del yugo de su propia tontería?
¿Se ha convertido ya la voluntad para sí misma en un libertador y en un portador de alegría? ¿Ha
olvidado el espíritu de venganza y todo rechinar de dientes?
¿Y quién le ha enseñado a ella la reconciliación con el tiempo, y algo que es superior a toda reconciliación?
Algo superior a toda reconciliación tiene que querer la voluntad que es voluntad de poder - : sin embargo ¿cómo le ocurre esto? ¿Quién le ha enseñado incluso el querer hacia atrás?