
Amigo Rory:
Increíble pero cierto y verdad: esta tarde estuve de rebajas y ¿a que no sabes lo que encontré? Una chaqueta igualita aquella de la que ya van un par de veces que te hablo. Te cuento: la compré en una tienda para vagabundos del distrito dieciocho; no daba crédito cuando la vi, me froté los ojos varias veces por si se trataba de un espejismo producto de la dura jornada consumista, pero no, era real: verde oscuro, bien forrada. Lo segundo que hice fue abalanzarme sobre el armario donde la tenían colgada (en esta tienda te descuidas un segundo, viene otro sin techo y te la clava) y lo tercero asegurarme de que tenían mi talla. Una L compré al final, que ya era ella bastante entallada, también porque me acordé de lo que dice siempre mi madre porque ya lo decía mi abuela: "Cómprala que te quepa un jersey debajo pa cuando haga frío".
Espera un momento, que me la voy a probar otra vez...
Mierda, no vale; es demasiado corta y abomba un huevo, parezco un macarra.
Joder, qué decepción: en fin... Tendré que devolverla mañana.
Siento haberte hecho perder el tiempo, aunque fue por una buena causa.
Un abrazo:
Iván.
P. D. Espero que todo vaya bien por ahí, que hace tiempo que no sé nada de ti...
CORRESPONDENCIA:
Este es el lugar de la correspondencia. Aquí podrán leer las historias de mis colaboradores.
viernes 25 de enero de 2008
Chaqueta verde 2
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