Amigo Rory:
espero que no te moleste que te escriba a esta dirección: es la única a la que puedo hacerlo después de que la mayor parte de mis escasas pertenencias ardieran en el incendio del edificio donde duermo desde que llegué. Te diría que la vecina del cuarto se dejó el gas encendido, pero prefiero decirte la verdad y que sepas que al inmueble le dio, a eso de las tres de la madrugada de un martes, por arder espontáneamente. Imagínate el cuadro: se titula Masterpiece y representa una pareja delante de un cuadro; la mujer le dice al hombre: “Why, Brad darling, this painting is a masterpiece! My, soon you´ll have all of New York clamoring for your work!”. El caso es que desde hace una semana me veo obligado a ducharme en la boca roja de incendios de la calle y, con tanto bajar y subir escaleras en chanclas y albornoz, me he resfriado. Menos mal que entre las poquitas cosas que no se llevó el líquido elemento en su crecida fatal, además del albornoz y las chanclas, encontré unos cuantos Neobrufenes y limonadas. A día de hoy, hora de la presente y presente minuto, estoy bastante mejor, no te preocupes, y si no fuera porque se me ha ido el santo al cielo y se me acaba el tiempo y me tengo que ir, te contaría lo que me pasó ayer por la tarde en una cafetería del centro. Bueno, esto lo dejo para la próxima; si no vuelvo en cinco minutos sal corriendo y no mires atrás.
Un abrazo:
Iván.






